Románico en Guadalajara

Románico en Guadalajara: una ruta entre pueblos con siglos de historia

Guadalajara esconde buena parte de su patrimonio en pequeños pueblos, carreteras secundarias y lugares que muchas veces quedan fuera de las rutas más conocidas. Y el románico es un buen ejemplo.

Alrededor de Sigüenza encontramos iglesias, galerías porticadas y construcciones con siglos de historia que permiten organizar una ruta cultural diferente. Y, si el punto de partida es Carabias, ni siquiera hace falta coger el coche para encontrar la primera joya.

San Salvador de Carabias: empezamos en casa

La iglesia de San Salvador de Carabias es uno de los grandes tesoros de nuestro pueblo y una visita imprescindible para quienes se alojan en Hotel Cardamomo Sigüenza.

Construida en estilo románico rural, destaca especialmente por su galería porticada, que rodea buena parte del templo. Sus arcos, columnas y capiteles hacen que sorprenda encontrar una construcción así en una localidad tan pequeña.

Y esa es precisamente parte de su encanto.

Puedes acercarte caminando desde el hotel, recorrer después las calles de Carabias y comenzar desde aquí una pequeña ruta por algunos ejemplos del románico que se conservan en esta zona de Guadalajara.

Iglesia San Salvador Carabias

Sigüenza, nuestra siguiente parada

A solo 11 kilómetros de Carabias, Sigüenza permite continuar el viaje a través de diferentes épocas de la historia.

Aunque su patrimonio va mucho más allá del románico, merece la pena incluirla en la ruta. La Catedral de Santa María, el castillo, las iglesias y las calles de su casco histórico permiten descubrir cómo la ciudad fue creciendo y transformándose durante siglos.

Nuestro consejo es sencillo: aparca y camina.

Desde la parte baja hasta el castillo encontrarás plazas, pequeñas calles y edificios históricos que justifican dedicarle unas cuantas horas.

Calle Mayor Iglesia Catedral Siguenza

Sauca y su galería porticada

Continuamos hacia Sauca, donde encontramos otro interesante ejemplo del románico de Guadalajara: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

De nuevo, una de las grandes protagonistas es su galería porticada, con arcos y capiteles que merece la pena observar con calma.

Es uno de esos lugares que quizá no incluirías en una primera visita turística a Guadalajara, pero que cobra todo el sentido cuando el viaje gira alrededor del patrimonio románico de la provincia.

Fofo: Arte Viajero

Sauca y su galería porticada

Jodra del Pinar, para quienes buscan lugares menos conocidos

Otra posible parada es Jodra del Pinar.

Su pequeña iglesia románica convierte este núcleo rural en uno de esos descubrimientos que hacen especialmente interesantes las rutas por esta zona: patrimonio histórico en localidades diminutas y alejadas de las grandes concentraciones turísticas.

No necesitas visitar diez lugares en un mismo día. Carabias, Sigüenza, Sauca y Jodra del Pinar pueden servir como punto de partida para descubrir una parte del patrimonio de Guadalajara y dejar otras visitas pendientes para una próxima escapada.

 

Foto: Arte Viajero

Jodra del Pinar

Mucho más que románico

Una de las ventajas de hacer base cerca de Sigüenza es que podemos combinar esta ruta con otros lugares de interés.

Palazuelos, con su recinto amurallado; las Salinas de Imón; Atienza o el Parque Natural del Barranco del Río Dulce son algunas de las opciones que podemos incorporar dependiendo de los días disponibles.

Y septiembre es un mes especialmente agradable para hacerlo: las temperaturas comienzan a suavizarse y todavía contamos con suficientes horas de luz para aprovechar el día.

 

Dormir en Carabias y descubrir la zona

En Hotel Cardamomo Sigüenza estamos en un punto privilegiado para recorrer esta parte de Guadalajara.

Puedes comenzar el día paseando hasta la iglesia de San Salvador, continuar la ruta en coche y regresar después a Carabias para descansar y cenar en nuestro restaurante Ciro y Lola.

Porque Sigüenza es uno de los grandes destinos de Guadalajara, pero basta con alejarse unos kilómetros para descubrir que hay muchísimo más.

Si te gusta la historia, la arquitectura y esos pequeños pueblos que todavía conservan parte de su pasado, guarda esta ruta para tu próxima escapada.

Y empieza por Carabias.