Volver al campo en otoño: razones para hacer una escapada rural
Hay algo en el otoño que nos hace mirar de nuevo hacia el campo.
Quizá sean las temperaturas más suaves, los colores del paisaje o simplemente las ganas de cambiar el ritmo después del verano. Octubre llega y, de repente, apetece caminar, comer sin prisa, dormir un poco más y cambiar durante unos días el ruido de la ciudad por naturaleza.
En Carabias, a pocos kilómetros de Sigüenza, esta transformación se nota especialmente. Y por eso el otoño es una de nuestras épocas favoritas para disfrutar de una escapada rural por Guadalajara.
El paisaje cambia por completo
Verdes, amarillos, ocres, marrones… Durante estas semanas el entorno va cambiando prácticamente cada día.
Es un buen momento para recorrer los alrededores de Sigüenza y descubrir espacios naturales como el Parque Natural del Barranco del Río Dulce, donde el otoño transforma el paisaje y las temperaturas hacen mucho más agradables las caminatas.
Pero tampoco hace falta organizar una gran ruta.
Un paseo por Carabias, una carretera secundaria entre pequeños pueblos o simplemente sentarse un rato a contemplar el paisaje pueden ser plan suficiente.
La temperatura invita a caminar
Se acabaron las horas centrales de calor del verano.
Octubre suele traer temperaturas más agradables para recorrer pueblos, hacer senderismo o pasar varias horas fuera. Y todavía contamos con bastantes horas de luz para aprovechar el día.
Desde Carabias podemos acercarnos a Sigüenza, Palazuelos, Atienza, las Salinas de Imón o Pelegrina, además de descubrir muchos otros pequeños pueblos de esta parte de Guadalajara.
Botas cómodas, algo de abrigo y a caminar.
El otoño también se disfruta alrededor de una mesa
Hay épocas del año que parecen hechas para las sobremesas y el otoño es una de ellas.
Después de pasar la mañana fuera, apetece sentarse, pedir algo rico, compartir una botella de vino y dejar que la comida se alargue un poco más de lo previsto.
La gastronomía forma parte del viaje y en nuestro restaurante Ciro y Lola lo sabemos bien.
Porque una escapada rural no consiste únicamente en todo lo que visitas. También se recuerda por lo que comes, por las conversaciones alrededor de la mesa y por esos momentos en los que no tienes ningún sitio al que llegar después.
Dormir también forma parte del viaje
A veces planificamos tanto una escapada que volvemos a casa necesitando otras vacaciones.
El otoño nos propone justo lo contrario.
Dormir sin despertador. Desayunar tranquilamente. Leer. Pasear. Volver al hotel después de pasar el día fuera. E incluso echarse esa siesta que nunca estaba prevista.
No hacer nada también puede ser un plan.
Una escapada de otoño cerca de Madrid
Y para sentir que hemos desconectado no siempre necesitamos recorrer cientos de kilómetros.
Hotel Cardamomo Sigüenza se encuentra en Carabias, a solo 11 kilómetros de Sigüenza y a aproximadamente hora y media de Madrid.
Lo suficientemente cerca para escaparse un fin de semana y lo suficientemente lejos para cambiar completamente de escenario.
Naturaleza, pequeños pueblos, gastronomía, patrimonio y tiempo.
Sobre todo, tiempo.
Porque quizá esa sea la verdadera razón por la que nos gusta tanto volver al campo cuando llega octubre: aquí el otoño parece ir un poquito más despacio.